Tomar un préstamo: ¿qué considerar antes de solicitarlo?

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Solventar una deuda, comprar un vehículo o vivienda, realizar estudios superiores, montar o ampliar un negocio, entre otros, son los motivos por lo que una persona suele tomar un préstamo. Pero lejos de esas razones, lo primero que debe hacer, antes de solicitar crédito, es analizar su situación financiera.

Una vez agotado ese paso, debe preguntarse si podrá cumplir con sus compromisos previos a la adquisición de un nuevo préstamo. Así sabrá cuáles son sus límites y si puede solicitar un crédito nuevo.

En este punto es de vital importancia evaluar su capacidad de pago. La cantidad de dinero real del que dispones cada mes para pagar sus deudas, incluida la tarjeta de crédito. Esto sin comprometer sus gastos básicos (fijos y variables) y al menos el 10% de sus ingresos al ahorro.

Por ejemplo, si usted devenga RD$20,000 al final de cada mes y sus gastos totales en ese período suman RD$5,000, significa que usted tiene disponible RD$15,000 para contraer obligaciones, o sea, un 75% de capacidad de pago.

El motivo por el cual se mide en porcentaje es para poder tener una idea más global de la posibilidad que usted tiene para cumplir con el vencimiento de la cuota mensual del préstamo antes de la fecha de pago. De no hacerlo incurriría en pago de interés por concepto de morosidad y a largo plazo, afectaría su historial crediticio.

Capacidad de endeudamiento

La capacidad de endeudamiento es otro elemento a tomar en cuenta antes de adquirir un nuevo préstamo, ya sea personal o hipotecario. Asesores financieros lo definen como el cálculo del porcentaje de sus ingresos que usted puede destinar para pagar las cuotas de un préstamo o hipoteca.

Es decir, es lo que determina su capacidad máxima de endeudamiento, por supuesto, sin poner en riesgo su estabilidad económica.
La fórmula es: deuda mensual dividida entre sus ingresos fijos por 100. Lo recomendable es que su índice de endeudamiento esté por debajo del 40%.

Otra forma es ingresos totales (al mes) menos los gastos fijos por 0,35. De esa manera, sus ingresos netos deben cubrir tres veces la cuota mensual probable. Pero si usted ya tiene deudas adquiridas entonces la capacidad de endeudamiento será inferior, debido a que los gastos fijos incluyen estos gastos cada mes.

No olvide preguntarse

También pregúntese: ¿Cuál será la cuota? ¿A tasa fija o variable?, ¿a qué plazo? ¿Puedo cumplir con mis compromisos previos a un nuevo préstamo?, ¿cuál serían las demás condiciones?

Cuestionarse sobre su realidad financiera es una forma de examinar su presupuesto y su alcance. Pero tenga en cuenta que ante cualquier cambio, ya sea de la tasa de interés esté condicionada por el mercado, lo aconsejable es contar con un plan de contingencia, en caso de despido o pérdida de su principal fuente de ingreso.

De esa forma, podrá darle continuidad al pago de las cuotas previamente establecidas y así evitar que su historial crediticio se vea afectado por incumplimiento.

Tasa de interés: ¿fija, variable o mixta?

La tasa fija, para muchos, es la mejor por seguridad, debido a que no varía por las fluctuaciones económicas. Aunque es una tasa que por lo general suele ser más alta, ofrece tranquilidad en el tiempo. Sin embargo, la tasa fija dependerá de las condiciones del mercado.

En cambio, la tasa variable como su nombre lo indica varía. Es una tasa eficiente siempre que esté por encima de la inflación. Es una alternativa segura para préstamos a corto plazo.

En tanto, la tasa mixta, según varios consultores financieros, no es recomendable, ya que no acumula una pérdida con relación a la tasa variable.

Así que antes de pensar en un préstamo procure analizar estas diferencias y elegir la que más le favorezca a sus propósitos y posibilidades.

Aspectos a considerar:

Defina un propósito: Un préstamo debe ser por algo realmente importante para alcanzar su propósito de vida e impacte su calidad de vida. No por motivos comerciales o banales. Pero sepa que cuando asume un préstamo debe ser disciplinado en sus finanzas.

Haga un sondeo en cada entidad. Identifique la entidad financiera que más beneficios y facilidades de pago le ofrece. Tome como referencia la experiencia de algún familiar o ser cercano a usted, pero que su reputación y estabilidad financiera sea comprobada.

Elija la tasa que más le favorezca. Entre las tasas de interés variables o fijas, los expertos exhortan en mayor escala las de tasas fijas para préstamos a largo plazo, ya que en escenarios adversos como los vividos por efectos de la pandemia del covid-19 le garantizará seguridad.

Condiciones del préstamo. Evalué con minucioso cuidado las condiciones en las que aceptará el crédito solicitado. Por ejemplo: si le permite abonar al capital, si puede cancelar el préstamo antes de los años establecidos al momento de firmar el contrato, entre otros aspectos.

Capacidad de pago. Asegúrese de que la adquisición de un nuevo préstamo no excederá sus ingresos mensuales y no pondrá en ‘juego’ sus demás compromisos financieros.

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